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domingo, 9 de julio de 2017

Inicio de la fiesta patronal de Itatí: dejó de llover cuando salió la Virgen

A la medianoche se realizó el saludo a la Virgen de Itatí en el inicio de su festividad litúrgica. Desde horas antes comenzó a llover pero cuando salió la imagen de María de Itatí la lluvia cesó.


A pesar de que estaba lloviendo, los fieles se congregaron frente a la Basílica para esperar la salida de la Virgen y saludarla en el inicio del 9 de julio, día de su festividad litúrgica y aniversario de la Independencia Argentina.

Puntualmente a la hora 0 se abrieron las puertas del templo y la imagen peregrina de María de Itatí fue sacada en andas por sus custodios. Presidió esta celebración el rector padre David Penzotti, quien estuvo acompañado por los sacerdotes del santuario, Sergio Ochoa y Fernando Guevara.

Los fieles saludaron a la Virgen con pañuelos y las luces de los celulares, ya que muchos grabaron este momento para compartirlo con sus familiares y amigos. Cuando salió la imagen de la Virgen, la lluvia paró y permitió que se realizara este momento tan emocionante, que se lleva a cabo hace 22 años, había iniciado en 1995 durante el rectorado del padre Miguel Cacciutto.

La imagen de la Virgen recorrió la peatonal mientras se lanzaban fuegos de artificio y sonaba la sirena de la autobomba de los Bomberos Voluntarios de Itatí.

De vuelta en el atrio de la Basílica, el padre Penzotti dirigió unas palabras a los peregrinos, manifestó que acudimos a la Virgen en tiempos difíciles “así como recurrieron a ella cuando Itatí iba a ser atacado por los indios rebeldes y se produjo el milagro del Atajo, así acudimos ahora nosotros”.

Anteriormente el sacerdote había manifestado por la radio del arzobispado “vivimos horas y momentos muy dolorosos como pueblo y ha servido para unirnos en la oración. Dios quiera que esta luz que se enciende en Itatí, por providencia de Dios, llegue a tantos lugares de nuestra patria, de nuestro país, en los cuales este mal del narcotráfico y la droga hace tanto daño a nuestros jóvenes y las familias y corrompe el corazón de las personas, de un pueblo, de una ciudad”.

Y auguró que “este tiempo de la fiesta ayude a un desagravio, a un pueblo que lo caracterizó siempre la fe, siempre ha sido devoto y cuidó con tanto cariño la presencia de la Virgen”.

Luego los tres sacerdotes impartieron la bendición y la imagen ingresó a la Basílica, mientras se repetía: “¡Viva la Virgen de Itatí!”.